
Una esmeralda colombiana es una obra de arte de la naturaleza y una inversión para toda la vida. Sin embargo, a diferencia de los diamantes o los zafiros, las esmeraldas son gemas más delicadas que requieren un cuidado especial debido a su exclusivo jardín interno de inclusiones naturales.Si desea que su anillo, dije o aretes mantengan ese brillo verde vibrante del primer día, aquí le enseñamos cómo protegerlos y limpiarlos de forma segura en casa con pasos muy simples:La Regla de Oro: Limpieza Suave Hecha a ManoNunca introduzca sus esmeraldas en limpiadores ultrasónicos, máquinas de vapor o soluciones químicas agresivas. El calor y las vibraciones de estos aparatos pueden dañar la estructura de la piedra o remover el aceite natural que resalta su claridad. La limpieza de una esmeralda siempre debe ser delicada y hecha a mano:1. Llene un recipiente con agua tibia (nunca caliente) y agregue unas gotas de jabón líquido suave para platos (pH neutro).2. Sumerja la joya durante unos 5 a 10 minutos para aflojar la suciedad.3. Con un cepillo de dientes de cerdas ultra suaves, frote muy delicadamente la gema, asegurándose de limpiar la parte posterior del montado de oro, que es donde se acumula el polvo o las cremas.4. Enjuague con agua tibia limpia y séquela con un paño de microfibra suave.Proteja su Gema del Estilo de Vida DiarioLas esmeraldas son perfectas para lucir en ocasiones especiales y cenas elegantes en Cartagena, pero debe protegerlas de las actividades cotidianas. Quítese los anillos de esmeralda antes de ir al gimnasio, nadar en el mar o en piscinas (el cloro es enemigo de las gemas), hacer la limpieza del hogar o aplicar productos de belleza. La regla de oro de la moda es: la joya es lo último que se pone al vestirse y lo primero que se quita al llegar a casa.El Almacenamiento CorrectoEl oro de 18 quilates y otras piedras más duras como los diamantes pueden rayar la superficie de su esmeralda si se guardan juntos. Almacene cada joya con esmeralda de forma individual en su propia caja acolchada, o envuélvala en una bolsa de tela suave antes de colocarla en su joyero.
